La formación de investigadores en ciencias humanas y sociales con competencias para la construcción de conocimiento que contribuya con el desarrollo social

En las áreas de las ciencias sociales y humanas la formación como investigador trasciende la titulación académica; es una actitud, una vocación orientada a la búsqueda de solución a la diversidad de problemas que limitan el desarrollo de las sociedades; por ello, la actividad investigativa es una necesidad para la construcción de nuevos saberes que contribuyan con el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

En la evolución de la ciencia, la generación de conocimiento se ha fundamentado en el empleo de diversos enfoques epistemológicos o paradigmas, destacando: a) el empirismo-inductivismo, fundamentado en la observación, la cuantificación de variables y, el uso de las técnicas estadísticas para el procesamiento de los datos; b) el racionalismo deductivismo, sustentado en la razón; es decir, en el análisis de teorías de entrada para generar teorías de salida (teorizar), que contribuyan con el enriquecimiento de los fundamentos teóricos asociados al tema; c) el interpretativismo, la crítica social, la fenomenología y, demás enfoques cualitativos, que basados en la reflexión, o en una postura crítica se enfocan en la construcción y transformación de la realidad social de los fenómenos investigados.

En esta orientación, destaca que cualquier problema de investigación identificado en las ciencias humanas y sociales, puede tratarse a partir de los postulados de los enfoques epistemológicos mencionados. No obstante, lo importante es que el futuro investigador identifique inicialmente sus competencias para la investigación; aspecto que resulta clave para adentrarse en el dominio de los postulados de alguno de los enfoques mencionados, lo cual facilitará la selección del problema de investigación, así como la estructuración de los componentes epistemológicos, teóricos, empíricos y metodológicos de la investigación.   

De allí, que  la formación investigativa en todos los campos del saber requiere del fortalecimiento de un conjunto de competencias relacionadas con el pensamiento crítico que promuevan el análisis, la argumentación, la síntesis, la reflexión, la contrastación teórica, entre otras; las de carácter epistemológico relacionadas con la construcción de conocimiento a partir de los postulados de un determinado enfoque; las vinculadas con el componente metodológico, enfocadas en el diseño y aplicación del método; así como las asociadas con el análisis, y procesamiento de la información o datos recopilados durante el proceso investigativo.

Por ello, la formación de investigadores en las ciencias humanas y sociales no puede limitarse a la discusión de los fundamentos epistemológicos, metodológicos  y teóricos, obviando la necesidad de fortalecer en los futuros investigadores las competencias para el desarrollo de investigaciones con  ética y pertinencia social; aspecto que resulta fundamental para determinar  problemas reales que resulten altamente relevantes para el abordaje científico; así como para formular propuestas de solución viables. De este modo, investigar es una actividad enriquecedora orientada a generar el conocimiento socialmente pertinente para la transformación social desde la observación, el razonamiento, palabra, la argumentación, la reflexión y, la crítica social.

A ustedes, futuros investigadores que están iniciando el camino para adentrase en la investigación en las ciencias humanas y sociales, les reitero que la generación de conocimiento científico en estos campos del saber requiere el abordaje de problemas desde una postura honesta y ética, que fundamente su tratamiento integral desde los postulados de alguno de los enfoques epistemológicos mencionados, lo cual  favorece la articulación lógica de los componentes epistemológico, metodológico, teórico y empírico de la investigación.   

Finalmente, para aportar respuesta a las necesidades de desarrollo social desde la investigación, se requieren profesionales formados en este campo con capacidad para aceptar la crítica constructiva; investigadores que se atrevan a pensar desde sus contextos, sus periferias y, su cotidianidad; solo de esta manera la investigación aportará las bases para explicar, comprender o transformar el mundo. En consecuencia, es inminente la necesidad de formar investigadores en ciencias sociales integrales, interdisciplinarios, con competencias para la búsqueda de la verdad, a fines de construir el conocimiento requerido para dar respuesta a las demandas de la sociedad

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